Para muchas personas, las sensaciones que más se notan durante la hemodiálisis vienen de lo que ocurre alrededor del tratamiento, no de sentir cómo se filtra la sangre. La colocación de agujas, los calambres, las molestias en el acceso o una bajada de presión son algunas de las experiencias que pueden llamar la atención.
Respuesta rápida
La hemodiálisis en sí no debería ser dolorosa. Si tienes una fístula o injerto, colocar las dos agujas puede causar una molestia breve, especialmente al principio. Algunas personas también tienen calambres u otros síntomas. Vale la pena decirle al equipo si tienes dolor durante o después de la sesión en vez de asumir que simplemente es parte de la diálisis.
Qué puede ser incómodo antes del tratamiento
Para muchas personas nuevas, la parte que más preocupa es la colocación de las agujas. Si esto te causa dolor o ansiedad, pregúntale a tu equipo qué opciones de comodidad utiliza la clínica, como productos para adormecer la piel o ajustes en la técnica y rotación de sitios.
Si tienes un catéter, no se colocan agujas en una fístula o injerto para cada sesión. El personal limpia y conecta el catéter siguiendo técnica estéril. Cualquier dolor nuevo o creciente alrededor de un acceso debe reportarse.
¿Se siente la máquina limpiando la sangre?
Normalmente no sientes la sangre pasar por el dializador ni los desechos siendo filtrados. Lo que sí puedes notar son síntomas que aparecen durante algunas sesiones, como calambres, mareo, náusea, debilidad o cambios de presión.
Dolor alrededor de una fístula, injerto o catéter
El dolor en el acceso es diferente a simplemente sentirse cansado. Avísale al personal si notas ardor, dolor agudo, sensibilidad que aumenta, tensión, hinchazón, humedad o sangrado alrededor de la aguja o del acceso.
Si una aguja se mueve fuera de posición, puede aparecer hinchazón o moretón. Consulta Qué es una infiltración durante la diálisis.
Qué puede quedar sensible después
Los sitios de las agujas pueden quedar sensibles después de retirarlas y hacer presión, y puede aparecer un pequeño moretón. Lo importante es reconocer si la molestia está mejorando o si es diferente de tu patrón habitual.
Reporta dolor nuevo, persistente o en aumento, especialmente con hinchazón, enrojecimiento, calor, secreción, sangrado inusual o cambios en cómo se siente el acceso.
No tienes que aguantar el dolor en silencio
Si algo duele durante el tratamiento, díselo al personal en ese momento. La ubicación, el momento y el tipo de dolor pueden ayudarles a revisar qué estaba pasando.
Preguntas que puedes hacer
- ¿Qué estaban revisando cuando les dije que me dolía?
- ¿Cambió algo en mi acceso, presión o lecturas de la máquina?
- ¿Qué opciones usa esta clínica si la colocación de agujas me duele?
- ¿Qué detalles conviene recordar si vuelve a pasar?
- ¿Hay algo en mi acceso que deba vigilar entre tratamientos?
Recursos relacionados
- Tu primer tratamiento de hemodiálisis
- Por qué dan calambres
- Por qué baja la presión
- Qué es una infiltración
Solo para educación general. El dolor nuevo o cambiante durante o después de la hemodiálisis debe comentarse con tu equipo para que pueda evaluarlo en el contexto de tu tratamiento y acceso.

